TIERRA VARADA
Siempre me he sentido un barco a la deriva, surcando mares lejanos en busca de un lugar donde amarrar mi memoria para no caer en el olvido. Quizás por eso me gusta tanto viajar, por dentro y por fuera. Pero no de manera desapegada, sino con profundidad. Como diría Baudelaire, un viajero con el corazón libre, con deseos parecidos a las nubes. Y así en las nubes me he sentido siempre. Hasta que la madurez, una larga convalecencia y la pandemia me hicieron aterrizar de golpe.
Estas fueron las circunstancias propicias para iniciar el viaje a Tierra Varada, el lugar donde reside mi identidad.
Siempre me he sentido un barco a la deriva, surcando mares lejanos en busca de un lugar donde amarrar mi memoria para no caer en el olvido. Quizás por eso me gusta tanto viajar, por dentro y por fuera. Pero no de manera desapegada, sino con profundidad. Como diría Baudelaire, un viajero con el corazón libre, con deseos parecidos a las nubes. Y así en las nubes me he sentido siempre. Hasta que la madurez, una larga convalecencia y la pandemia me hicieron aterrizar de golpe.
Estas fueron las circunstancias propicias para iniciar el viaje a Tierra Varada, el lugar donde reside mi identidad.